lunes, 10 de octubre de 2011

La emoción de una nueva empresa.

   Inicio este blog con emoción, la emoción de un proyecto nuevo largamente acariciado; una pequeña empresa, que no oculta su aspiración de crecer, consciente de la importancia de hacer un uso equilibrado de luces largas y cortas; quiero hacer confluir aquí los tres ejes que articulan mi actividad profesional: empresa, lengua y cultura.
   La lengua, una de las grandes creaciones humanas, el instrumento de comunicación por excelencia, soporte de nuestro pensamiento.
  La cultura, receptáculo de valores, positivos y también negativos (¡ojo!); indeslindable de la lengua. En palabras de José Antonio Marina, mi filósofo de cabecera, "la cultura es ante todo un conjunto de creaciones de la inteligencia humana que nos ayuda a vivir. Más que un adorno, es un salvavidas" (Crónicas de la ultramodernidad. Anagrama. 2000), "el modo de hacer habitable la realidad."
  La empresa, el impulso creador, el reto, los objetivos, los ideales en marcha, el esfuerzo.
   Las tres tienen en común una fantástica cualidad: son creaciones que crean, nos están cambiando y configurando mientras las llevamos a cabo. De nosotros dependerá cuál sea el resultado.

   El título, empresas en español, tiene varias resonancias:
   -Se refiere a las empresas que trabajan, invierten o desarrollan proyectos en España u otros países de habla hispana (o desean  hacerlo) y, consecuentemente, están interesadas en la lengua y la cultura hispánicas.
   -La palabra "empresa" se hace también eco de su acepción más clásica y -si se quiere- literaria de tarea ardua y difícil, que requiere esfuerzo, grandeza y altura de miras.
   -Cierro el círculo con la alusión a la necesidad imperiosa que tenemos en este momento en nuestro país de ser emprendedores, de crear y acometer empresas, de apoyarlas y, también, de revisar algunos conceptos apolillados, superar muchos prejuicios y modificar actitudes. Refrescar nuestra mirada para encarar el futuro con energía.
   Mi empresa personal tiene que ver con todo esto: con cuidar, difundir  y mantener vivas nuestra lengua y nuestra cultura para nosotros mismos y con invitar a otros a compartirlas y disfrutarlas. Ello implica hacerlas rentables y productivas en su más amplio y mejor sentido. Por eso acometo proyectos culturales, por eso enseño español.

domingo, 9 de octubre de 2011

Una nueva empresa

     Mañana, 10 de octubre de 2011, inicio esta nueva empresa. Tengo ilusión por lo que hago, inquietud por lo que vivo y cosas que decir, de modo que espero perseverar. Y también interesar. Animo a todos los que lo deseen a dejar sus aportaciones. Doy por supuestos la corrección y el respeto. Solo pido que se firmen los comentarios. No me gusta el anonimato en la red.
     Muchas gracias y saludos.